Limpieza y Exfoliación

crema exfoliante

Limpieza y Exfoliación

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Espuma Limpiadora Facial 150ml

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Mascarilla Purificante 50ml

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Todos necesitamos exfoliar nuestra piel

La acción de exfoliar, o peeling en inglés, es imprescindible para mantener una piel sana y bonita. ¿Sabes por qué? Las células de nuestra piel se renuevan periódicamente: nacen en la parte inferior de la epidermis, suben al exterior, mueren y se descaman de forma natural.  

El proceso de renovación de nuestra piel dura normalmente un mes. El problema está en que a medida que la piel envejece pierde velocidad de renovarse: las células muertas se acumulan en la superficie de la piel y ésta se ve más apagada, seca y desvitalizada.  

Es importante exfoliar la piel para eliminar estas células muertas e impurezas y activar la microcirculación, ayudando a nuestra piel a renovarse y mejorar su aspecto, textura y tono. También conseguimos desobstruir los poros, previniendo la aparición de acné, puntos negros e imperfecciones, 

Por ello, la exfoliación un paso esencial en cualquier rutina facial -al menos una vez por semana- a todas las edades (a partir de la adolescencia) y en todos los tipos de piel. Nos ayuda a mantener una piel sana, limpia, suave y luminosa.  

Tipos de exfoliantes

Existen diferentes maneras de exfoliar nuestra piel. ¿Cuáles conocías? 

1. Exfoliante físico, mecánico o scrub: son cremas o geles que contienen pequeñas partículas abrasivas que al masajear sobre la piel rascan y arrastran los restos de células muertas. Es el tipo de exfoliante más conocido, fácil de usar, cómodo (se retiran con agua)  

¡Es importante usar siempre scrubs con gránulos de origen natural (de hueso de frutas, cáscara de nuez, piedra volcánica...) ya que los productos que usan microplásticos, contaminan nuestros océanos!  En el caso de Segle Clinical te recomendamos que pruebes nuestra Exfoliante volcánica suave.  

2. Exfoliante químico o peeling: consiste en aplicar uno o varios ácidos naturales sobre la piel que consiguen deshacer la unión entre las células muertas, haciendo que estas se desprendan más fácilmente. A diferencia del scrub, no es necesario masajear ni arrastrar). ¡Los alfa-hidroxiácidos como el ácido glicólico son unos de estos ácidos! 

La ventaja del peeling químico es que consigue una exfoliación más profunda y desde el interior: se trata de moléculas muy pequeñas que penetran muy fácilmente en la epidermis. Ahí activan la renovación celular, obteniendo más beneficios para la piel, como por ejemplo suavizar arrugas, cicatrices o manchas.  

3. Exfoliante enzimático: este tercer grupo consiste en aplicar enzimas (proteínas), que provienen de la piña o la papaya (bromelaina y papaina). Estos actúan de una forma muy similar a los ácidos, pero no llegan a penetrar en la piel y por lo tanto su potencia es menor. ¡Son los menos agresivos, por lo que son una buena opción para las pieles más sensibles o reactivas que no toleran activos como los AHA's!. También pueden usarse a diario porque no alteran el pH de la piel. 

El secreto de Cleopatra

Como ves, los AHA’s tienen la capacidad de renovar las células de la piel y así mejorar su calidad. Por eso son activos del grupo llamado transformadores, como son también la familia de los retinoides. 

Estos ácidos, que provienen de la naturaleza; de diferentes plantas, frutas y alimentos son muy populares en cosmética ya que actúan de tres maneras: exfolian, renuevan e hidratan la piel de una manera muy efectiva, mejorando su textura y apariencia.  

Como curiosidad, deciros que se llevan utilizando desde la antigüedad. Cleopatra fue una de las primeras en descubrir las ventajas de los AHA’s al incluir en su rutina de belleza los baños en leche agria de burra. Ese tratamiento, rico en ácido láctico, le dejaba la piel mucho más suave.  

Con los avances de la industria cosmética, lo habitual es encontrar estos ácidos en formato sérum para que sean mucho más eficaces actuando en profundidad y mejorando muchos aspectos de la piel.