¿Qué es la biotecnología?

En cosmética, la biotecnología nos permite obtener materias primas de una forma nueva, más eficiente y completamente natural, consiguiendo ingredientes que más efectivos, más compatibles con todo tipo de pieles y eco-sostenibles. ¿Sabes por qué? En estos procesos no se requieren grandes extensiones de suelo cultivable, ni de consumo de agua, son libres de pesticidas y herbicidas y reducen significativamente la huella de carbono.

La biotecnología se define como la utilización de organismos vivos (bien sean plantas, animales o microorganismos) para obtener o mejorar productos de forma sostenible y respetuosa con el medio ambiente y la biodiversidad. Aunque esta definición pueda parecer muy compleja o científica, lo cierto es que la biotecnología es algo muy integrado en nuestras vidas, y se lleva utilizando de manera rudimentaria desde el inicio de la Humanidad. Las civilizaciones antiguas utilizaban diferentes técnicas biotecnológicas para mejorar sus necesidades y evolucionar. En ese momento, sus descubrimientos y desarrollos se basaron en la observación de la naturaleza, y poco a poco se fue entendiendo el fundamento científico que había detrás.

El queso puede considerarse el primer producto biotecnológico porque se obtuvo agregando cuajo (una enzima) a la leche agría. Los egipcios usaban las levaduras para hornear pan, así como los maestros cerveceros de Babilonia las utilizaban para elaborar cerveza. En el vino se aprovechaba el proceso de fermentación de determinadas bacterias para su elaboración y los aztecas aprovechaban el alga Spirulina para elaborar pasteles.

Observando la naturaleza y estudiando las soluciones que se ha adoptado tras miles de años de evolución, la biotecnología intenta imitar estos diseños y procesos para mejorar aspectos de nuestra vida. Por ejemplo el famoso ácido hialurónico, la molécula gracias a la que nuestra piel mantiene sus niveles de agua, se obtiene a partir de cultivos y fermentación de bacterias lácticas, un proceso de biotecnología blanca. ¿No es asombroso?.

En Segle Clinical apostamos por estos ingredientes novedosos. Activos innovadores que provienen de organismos milenarios. La naturaleza nos enseña el camino para cuidar nuestra piel y protegerla de los factores de la vida moderna. Descubre algunos de ellos.

¿De dónde provienen nuestros ingredientes biotecnológicos?

Árbol de argán

El árbol de argán es una de las especies arbóreas más viejas del mundo. Es nativo del sudeste árido de Marruecos y se ha adaptado perfectamente a la sequía, insolación intensa y a temperaturas extremadamente altas que caracterizan a esta región. Los beneficios de sus frutos son muy conocidos: se extrae un aceite altamente nutritivo, hidratante y antioxidante. Sin embargo, el número de ejemplares se ha reducido dramáticamente debido al extenso cultivo de la tierra, por lo que en estos días los bosques de árboles de argán restantes están bajo protección de la UNESCO.

La biotecnología verde en cambio nos permite obtener otro ingrediente: las células madre de Argán, utilizando tan solo un pequeño brote de una rama del árbol para hacer cultivos de células madre pluripotentes sin necesidad de extensos cultivos. Éstas tienen una increíble capacidad regeneradora de nuestra piel, logrando un rejuvenecimiento profundo de ésta. Son el ingrediente estrella de nuestra gama Cellular Plus, nutritiva, redensificante y rejuvenecedora.

Nicotiana benthamiana

Nicotiana Benthaniama crece en suelos pobres, colinas rocosas y acantilados de la zona más agreste de la costa norte de Australia. Esta planta es una de las favoritas de científicos en todo el mundo. Por su alta resistencia se utiliza en diversas investigaciones y estudios sobre virus y vacunas. Es capaz de producir un kilogramo por hectárea de una proteína específica que es muy similar a las proteínas humanas.

Gracias a la biotecnología verde, podemos utilizar esta planta como biofábrica para producir moléculas de interés cosmético y farmacéutico como los factores de crecimiento, unas proteínas que aceleran los procesos naturales de cicatrización o curación de heridas y regeneración de la piel. Aprovechamos en la gama Skin Factor, el poder renovador de los factores de crecimiento para regenerar pieles agredidas, irritadas o sensibles y para mejorar la textura, suavizar arrugas de expresión de la piel. 

Chlorella emersonii

Chlorella es una microalga verde milenaria (su origen data de hace 2,5 millones de años) que puede crecer en un rango de temperatura variable desde muy bajas temperaturas hasta 48ºC. Se encuentra en varios entornos, incluidos suelos, rocas húmedas, agua dulce y océanos y es capaz de crecer con ausencia de luz o con mucha intensidad de ésta. En nuestro caso, Chlorella emersonni proviene de los lagos helados de los Pirineos donde sufre estrés por bajas temperaturas y casi ausencia de luz.

Chlorella puede desarrollar un sistema de defensa para hacer frente al estrés ambiental, al producir una serie de activos antioxidantes y con una gran capacidad para eliminar radicales libres, que son los promotores del envejecimiento prematuro de la piel. A partir de biotecnología azul conseguimos que estos ingredientes formen parte de nuestro sérum Vital C por su efecto anti-estrés.

Spirulina maxima

Spirulina maxima es una de las especies de algas más prometedoras para la ciencia, debido a su valioso contenido tanto de nutrientes como fitoactivos y su cultivo más ecológico y sostenible. La espirulina es una microalga cianobacteria (verde), que se ha cultivado durante siglos, en África especialmente en Chad. Se considera altamente sostenible debido a que se cultiva en "biorreactores" bajo luz solar con un ahorro considerable en agua, suelo, sin necesidad de pesticidas o herbicidas. Además ayuda a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Esta alga crece en aguas con pH básico 10-12 y sufre una radiación solar extrema. Sintetiza, entre otros, dos ingredientes: pigmentos ficocianinas y enzimas fotoliasas, principalmente para defenderse y sobrevivir a estos factores externos tan poco favorables. Gracias a la biotecnología azul podemos aislar estos activos tan beneficiosos para dar con nuevos ingredientes más efectivos y completamente naturales, que podemos considerar como filtros biológicos y que utilizamos en nuestro sérum Blue Balance para prevenir de los efectos nocivos de la luz azul.

Alteromonas macleodii

En el ecosistema de Kopara de la Polinesia Francesa hay un grupo de microorganismos que producen exo-polisacáridos que actúan como un film o escudo protector del estrés ambiental y de las condiciones de vida extremas en las que viven (como radiaciones UV, cambios de pH o salinidad).

Utilizando procesos de biotecnología azul sostenibles, se obtiene el Activo Antipolución PM 2.5 que incluimos en la fórmula de nuestra Espuma Limpiadora. El activo antipolución 2.5 ayuda a prevenir la acumulación de partículas contaminantes en la epidermis y reforzar la capacidad antioxidante de la piel, de manera que pueda resistir mejor al daño causado por los metales pesados, partículas de contaminación en suspensión y otras sustancias nocivas presentes en el aire de las grandes ciudades y áreas contaminadas.

Saccharomyces cerevisiae

Una de las aplicaciones más interesantes de la biotecnología blanca son los procesos biomiméticos, que permiten obtener materias primas idénticas a las de nuestro organismo de una forma nueva, más eficiente y completamente natural. A través de mecanismos biomiméticos, mediante el empleo de microorganismos como bacterias lácticas, podemos producir polisacáridos como el ácido hialurónico idéntico al endógeno producido por las células de la piel.

En el caso de Saccharomices cerevisiae a partir de sustratos derivados de plantas como la soja y la levadura de cerveza, es capaz de sintetizar los péptidos o proteínas que utilizamos en los sérums Tinolvital o Glicano Skin que evitan el acortamiento de la molécula de ADN de las células de la piel y por consiguiente previenen el envejecimiento prematuro de ésta.