Vitamina C, todo sobre el antioxidante para verte más guapa este verano

Aunque nosotras somos del team #cuidarsetodoelaño, las necesidades de nuestra piel van cambiando y no son las mismas en invierno, en verano o incluso a la vuelta de las vacaciones. Se soluciona de una forma tan sencilla como ir adaptando la rutina, así que hoy queremos compartir contigo por qué en los meses más calurosos del año debes darle un repaso a tus cosméticos básicos y añadir desde ya un sérum con Vitamina C.

Por mucho que tomes un montón de fruta, y el zumo de naranja sea el complemento de tu tostada con aguacate, necesitas que ese activo llegue a tu piel de manera más directa. Es ahí donde entran en juego los cosméticos y, más en concreto, los antioxidantes.

Pero, ¿para qué sirve incluir antioxidantes en la rutina? Su función es la de repararte desde el interior cuando tú misma te envejeces. ¿Cómo? ¿Qué tú haces qué? ¡No puede ser! Pues sí, nuestro propio cuerpo en contacto con el oxígeno se oxida por culpa de los radicales libres.

Son ellos los culpables de que estas sustancias sean imprescindibles si queremos una piel bonita. Y lo curioso es que los producimos por muchas razones (y algunas te sorprenderán).

Rutina de belleza cuidado facial

No queremos asustarte, pero quitando el envejecimiento natural, el estrés, la contaminación, el tabaco, la radiación de las pantallas o la radiación solar son algunos elementos que aceleran el proceso y, por tanto, la aparición de radicales libres (aquí puedes aprender más cosas sobre esas costumbres que están detrás de la mayoría de tus líneas de expresión, o lo estarán cuando se empiecen a marcar).

Así que si no quieres envejecer antes de tiempo, mejor que controles tus hábitos y te hagas con una buena colección de antioxidantes desde ya. Y es que son los que consiguen compensar sus efectos en la piel.

De lo que se encargan es de estabilizar a los radicales libres para que no dañen a las otras moléculas y así evitar la reacción en cadena que provoca el estrés oxidativo. Puede que tú no tengas las herramientas para retrasar el envejecimiento, pero sí tienes los medios para que no haga estragos en tu piel.

¿Por qué en esta época del año?

Se nos ocurren pocas parejas más atractivas que el verano y la vitamina C (sí, incluso con Jennifer Lopez y Ben Affleck retomando su relación).

Si lo que no puede faltar en tu bolso es la protección solar durante estos meses del año -porque es cuando aumenta la exposición a la luz UVB-, encárgate de que en tu baño siempre haya un producto con Vitamina C.

La razón es la misma por la que debes usar la crema con filtro solar, es el periodo del año en el que más tiempo pasamos recibiendo la radiación.

¿Un bronceado favorecedor cuando acaba la temporada? Seguro, pero tenemos que decirte que es también segura la alta probabilidad de que te salgan antes de tiempo las arrugas (sobre todo si tenemos en cuenta que el 80% del envejecimiento se debe al sol).

Así que si en nuestro día a día estos cosméticos son imprescindibles, en verano por partida doble y mantenerse fiel a la rutina se convierte en crucial (además ya no tienes la excusa de que llegas muy tarde de trabajar). Claro que el protector solar sirve de ayuda, pero no inhibe por completo los radicales libres que causa el sol.

De hecho, independientemente de la protección que te eches, solo estarían protegiéndonos de la mitad de ellos. Casi el total del porcentaje restante se cubre, si además de la crema solar, añadimos la acción antioxidante. Ahora las buenas noticias: hasta el 98% de los radicales libres se pueden bloquear si incluyes en tu neceser a la pareja de moda.

crema solar en las manos

Sus (increíbles) beneficios

Como buenas #beautyaddicts somos unas grandes fans de los antioxidantes, de hecho la vitamina E o la niacinamida también nos chiflan (y los tenemos en Skin Factor o Blue Balance), pero si nos dan a elegir, la vitamina C es el primero de la lista de nuestros favoritos.

La Beyoncé de las vitaminas es un antioxidante súper famoso. Es más, no tenemos dudas de que te sonará de haberlo visto en un sinfín de productos –y no solo en la estantería de los zumos-.

Pero que sea tan popular (y que ahora encima esté más de moda que nunca) y que incluso Alessandra Ambrosio sea una de sus seguidoras V.I.P. no significa que toda la vitamina C que encuentres te vaya a funcionar. ¡Cuidado porque no todos los cosméticos utilizan el mismo tipo de concentración!

Si buscas una acción antioxidante y despigmentante real, el activo debe ser puro, estar muy concentrado (del 8% al 20%) y con un pH ácido. En el caso de que tengas la piel sensible, busca algunos derivados de la vitamina C con pH más parecido al de la piel (5,5).

Y ahora vamos con lo importante, lo que de verdad te interesa: ¿qué resultados vas a notar en la piel?

Quizás una de las primeras cosas que se notan es que despigmenta al reducir la actividad de la melanina. Mejora la luminosidad y logra que el tono de la piel se vea mucho más uniforme (¡sin que tengas que usar base de maquillaje!). Y si esto de tener el rostro ultrarradiante no te parecía suficiente, también aumenta síntesis de colágeno y aporta firmeza y elasticidad a la piel.

¿Te acuerdas que te decíamos que es importante que haya una alta concentración de la vitamina en el producto? Si esto falla, olvídate de ver desaparecer las manchas.

Esa acción despigmentante solo se consigue cuando se encuentra en una concentración entre el 10 y el 15%. Así que revisa bien la lista de ingredientes ¡y que no te la cuelen!

Pero, ¿qué pasa si empiezas a usarla y de repente notas justo lo contrario, que tu piel parece más oscura? Lo de que la vitamina C produce manchas es un falso mito que te vamos a aclarar ahora mismo.

Lo que sucede es que la vitamina se oxida cuando entra en contacto con el aire. Esto forma parte de su acción natural, pero esta oxidación puede ensuciar los poros de la piel. En otras palabras, tu cara pide una limpieza a gritos.

De ahí que la exfoliación semanal sea una cita imprescindible de tu agenda para desobstruir los poros en profundidad. Solo queda que te preguntes ¿para cuándo el próximo spa casero sola o con amigas?

Fruta con vitamina C

Úsala como las expertas

¿En zumos y en smoothies? Sí, pero ni se te ocurra beber la vitamina C de tu sérum (sí, nos lo han preguntado alguna vez y queremos aclararlo).

El cosmético no es un shot, queda reservado para tu piel porque es donde vas a notar sus efectos. Al ser de una textura tan ligera y fluida llega a las capas más profundas de la epidermis y actúa de una forma tan potente que alucinarás con el resultado.

Aplícalo en la zona de rostro (cuello y escote si también te ha dado mucho el sol) y repártelo con suaves toques con la yema de los dedos. En cuanto a si mejor de día o de noche, nuestro consejo es que lo dejes para tu rutina de antes de ir a dormir.

Al ser inestable a la radiación solar, mejor que no apliques la vitamina C antes de bajar a la playa porque puede perder su eficacia –y estamos en contra de que malgastes un céntimo-.

Aunque si vas a recibir una exposición al sol más indirecta, simplemente yendo un rato por la calle por ejemplo, sí puedes usarla. Eso sí, para esos casos no te olvides de aplicar el protector solar después del sérum (y no te olvides del cuello y del escote).

Y ahora que te hemos convencido de por qué la vitamina C es imprescindible en tu rutina desde ahora, nuestro consejo es que le eches un vistazo al sérum Vital C o las ampollas Antiox3 si necesitas ideas a la hora de ampliar tu colección de básicos beauty.

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