Cuello y escote: evita que les salgan arrugas con estos 'tips' de belleza

Si has estado leyéndonos últimamente, este año nadie te pilla con los deberes sin hacer. Ya te pones la crema solar a diario –incluso esos días en los que está algo nublado- y las gafas de sol tampoco se te olvidan nunca cuando vas a salir de casa (recuerda que forzar el gesto hace que salgan más líneas de expresión).

Has decidido tomarte más en serio que nunca lo de la protección del sol y solo podemos aplaudirte en el nombre de tu piel 👏👏. Solo te vamos a hacer una pregunta, ¿realmente te estás protegiendo correctamente?

Hay algo que todas tenemos en común (más allá del amor por el brunch), y es que solo nos ponemos la crema solar en la cara, de forma que el cuello, el escote o las manos coronan la lista de los grandes olvidados.

Así que hoy vamos a contarte por qué es fundamental que, ya que por fin has adquirido la costumbre, no se te pasen las otras zonas que, al igual que la piel del rostro, son de las primeras en reflejar el envejecimiento.

Y es que en cuanto nos despedimos de los jerséis, camisas, abrigos o bufandas, el cuello y el escote reciben la misma cantidad de exposición solar que la zona de la cara (que se lo digan a tu vestido nuevo con ese corte en forma de pico).

El problema es que solo nos damos cuenta una vez han pasado los años y las primeras manchas hacen acto de presencia (y ya te aseguramos que una vez empiezan a salir no van a parar).

Sí, amiga, esa es la prueba de que has tomado el sol por encima de tus posibilidades y tu piel está pagando las consecuencias.

Cuidado del escote

¡Cuidado con el sol!

Así que, como defensoras de una piel sana (que es la que consideramos la verdadera belleza), nuestro primer consejo sería que te alejaras del sol todo lo posible o que uses protecciones muy altas en todo el cuerpo -no, no hace falta que te quedes sola debajo de la sombrilla mientras todas tus amigas se bañan en la orilla-.

Pero recuerda que la pantalla total no existe, eso significa que tus células siempre van a recibir parte de la radiación solar -la misma que estimula a los melanocitos para que produzcan la sustancia que crea la pigmentación-.

Es decir, una pequeña parte de la luz ultravioleta va a llegar a las células. Eso se traduce en que, además de deshidratarte, destruye las fibras de colágeno de tu dermis, que para que te hagas una idea, sería el ‘andamio’ del cutis.

De ahí que después del día de playa te notes con la piel más seca. Entre eso y que no tiene musculatura que ayude a que la piel se mantenga firme –como sí es el caso de la cara-, es la zona perfecta para que se produzcan arrugas horizontales, las llamadas 'anillos de Venus'.

Así como acusa enseguida la falta de cuidado (no como tus plantas, que bastante te están durando para el poco caso que les haces), nos negamos a que dejes esa zona tan expuesta sin darle la atención que se merece.

Nuestro objetivo es que cuides toda tu piel por igual. Ya te hemos comentado que está tan expuesta como la cara y que no tiene musculatura.

Si decimos que prevenir es mejor que curar, utilizar el cosmético antiaging por excelencia ya sería un buen punto de partida. Además, te aconsejamos que lo repartas en sentido ascendente para contrarrestar la gravedad, del escote hacia mandíbula y mentón, y del centro hacia las orejas.

Mujer tomando el sol

Tu rutina para presumir de escotazo

Pero no es el único tratamiento que deberíamos darle a la zona. Si el objetivo es combatir las arrugas o manchas que hayan podido salir por el sol, es el momento de pasar a la acción con el cosmético que no debería faltar en la repisa de tu baño: el retinol.

(¿No te suena? No te pierdas por qué se tiene que convertir en tu nuevo mejor amigo)

Este activo antioxidante acelera la renovación celular, estimula la formación de elastina, ácido hialurónico y colágeno y ‘tranquiliza’ a los melanocitos (esos que el sol estimula para que trabajen sin parar).

Es decir, a largo plazo logra que la piel del cuello y el escote no solo esté más uniforme sino también más firme, lisa e hidratada, con las arrugas menos marcadas.

Es fundamental hidratar en profundidad, ya que este tipo de exfoliaciones irritan la piel y así conseguimos que vuelva a estar calmada.


El sérum y Crema DMAE Lift 10 te dejarán un resultado de fantasía. El sérum DMAE lleva el activo tensor que hace que la piel se vuelva a ver firme tan solo unos minutos después de la aplicación. Por otro lado, la crema aporta ese extra de hidratación.


Si todavía no has incluido en tu rutina los antioxidantes, no solo deberías hacerlo cuanto antes sino que no deberías aplicarlos únicamente en el rostro. Su poder de iluminar, eliminar manchas y unificar el tono hacen que sea un gran aliado a la hora de presumir de escotazo. El caso de Vital C, nuestro sérum con vitamina C, consigue devolver la luminosidad natural nada más aplicarlo como por arte de magia, dejando como resultado un tono uniforme de aspecto hidratado.


El rey de los antiarrugas, Tinolvital, completa la lista de productos que van a mejorar el aspecto y salud de tu cuello y escote. ¿Y lo mejor? Que podrás utilizarlo incluso si tienes la piel sensible -nuestro producto lleva un derivado del activo que hace que podamos aplicarlo hasta en las zonas más delicadas-. Eso sí, si es la primera vez que lo utilizas, nuestro consejo es que lo apliques en noches alternas y lo complementes con alguna crema hidratante para evitar que irrite la piel. Una vez tu piel empiece a tolerarlo, puede formar parte de tu rutina diaria.

Y ficha estos tips... 

  • Postura: el ordenador, el móvil... No es fácil mantener la postura correcta del cuello cuando estamos delante de las pantallas. Intenta tenerlos a la altura de los ojos para no bajar la cabeza constantemente. Evitar ese gesto retrasa las arrugas horizontales y la flacidez.
  • Ropa: sabemos que llega el verano y todo lo que te apetece es llevar ropa fresca de tirantes. Sin embargo ten en cuenta que los escotes poco pronunciados, pañuelos alrededor del cuello, cortes redondeados o tipo caja evitarán que el sol incida directamente sobre las zonas.
  • Alimentación: una dieta variada rica en antioxidantes que evita un consumo regular de alcohol, carnes, lácteos o azúcares refinados ayuda a mantener la piel más joven y bonita. Mimar desde dentro tu cuello y escote también es posible cuidando lo que metes en el carrito de la compra. ¡Aléjate de esa bolsa de gominolas!
  • Ejercicio: dar masajes es una buena forma de tonificar la zona en el pecho y en el cuello en sentido ascendente. También realizar ejercicios que favorezcan la musculatura de la zona ayuda a que se vea la piel más firme.
  • Agua fría: estimula la circulación de la sangre, por lo que evita que aparezca la flacidez. Además endurece la musculatura y reafirma los tejidos (y ahora que hace más calor te sentirás mucho más fresca, ¡todo ventajas!).
  • Dormir: al pasar 8 horas durmiendo (y si no llegas a esa cantidad, no te estás beneficiando de las ventajas del beauty sleep) en determinadas posiciones, la piel se pliega en función de nuestra postura. Al dormir de lado es habitual que aparezcan arrugas en el pecho. Así que te aconsejamos que duermas sobre la espalda y te ayudes con una almohada debajo de las rodillas hasta que te habitúes a la postura.

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