Tu nueva rutina facial viene ¡del mar! Así son los cosméticos ‘azules’

Relacionamos el mar con algunos de los momentos más especiales del año, que si las vacaciones en cualquier playa, que si tomarte algo con tus amigas en el chiringuito o el recuerdo de una puesta de sol sentada en la arena. Si además te decimos que tenemos otro motivo por el que vas a preferirlo por delante de la montaña, resulta difícil de creer, ¿verdad?

La razón la encuentras muy cerca de ti, concretamente en tu neceser. Y es que es el mar, o más concretamente, las algas, la nueva fuente de activos para crear ciertos cosméticos que se han convertido en los mejores aliados de nuestro cutis. ¡Ahora entendemos por qué Ariel tenía la piel tan perfecta en La Sirenita! Las algas siempre fueron su secreto de belleza mejor guardado 😉. 

El mar es fuente de activos para los cosméticos 'azules'

Aunque no nos referimos a que, la próxima vez que estés cerca del mar, cojas un puñado y te las apliques directamente en la cara a modo de mascarilla mientras haces la digestión en la toalla. ¡Nada de eso! Los componentes marinos no llegarán a tu epidermis de esa manera, su aplicación a la cosmética es gracias a la biotecnología azul. 

De lo que se encarga es de seleccionar organismos vivos (o sus derivados) para dar con nuevas materias primas que, además de ser súper efectivas, son completamente naturales –y no hace falta que recorras la orilla buscándolos tú misma-.  

Natural sí, sostenible también

Tu piel va a ser la primera en notar los resultados de estos activos provenientes de seres marinos, pero te encantará saber que la producción es 100% respetuosa con el medio ambiente, la prueba de que la industria de la belleza cada vez es más responsable. ¡Piel bonita y planeta feliz! ¿Se te ocurre algo mejor? 

El sistema de producción eco-sostenible, a diferencia de otros, es tan eficiente que no necesita grandes extensiones para cultivar los activos con lo que implica (un consumo de agua inmenso, pesticidas y herbicidas... Todos esos factores que aumentan la huella de carbono). 

El origen de las algas que se suelen utilizar te transportará a diferentes partes del globo sin salir de casa: de las que se encuentran en la Polinesia Francesa a las que aparecen en lagos pirenaicos. Y es que son microorganismos que se han adaptado a entornos tan duros para sobrevivir que han creado activos que les defienden de los factores externos (esos que van a hacer maravillas en tu piel). 

Activos que parecen 'mágicos'

Expuestos a fuertes mareas, rayos de sol constantes, ráfagas de aire, ataques de bacterias o impactos contra las rocas, no les ha quedado otra que producir unos activos que les hacen aguantar ese estilo de vida casi tan estresante como el nuestro. Que van desde evitar que les queme la luz del sol (¿te imaginas que produjeras tu propia protección solar? Menuda suerte...) hasta antioxidantes o inmunoestimuladores que les hacen aguantar tantos cambios. Sus células se defienden y restauran constantemente, lo mismo que ponen en práctica las tuyas gracias a sus efectos. 

Y ¿dónde las puedes encontrar? Pues por ejemplo, en un limpiador facial, como la espuma limpiadora de Segle Clinical. Los microorganismos que forman parte del producto producen una serie de azúcares que hacen un escudo sobre tu piel, evitando que la polución se pegue y facilitando el arrastre de las partículas más finas. ¡Perfecta si vives en una gran ciudad! 

Spirulina, el alga que no solo es un superalimento

Otros compuestos, por ejemplo, la espirulina, también cuidan la piel –desde dentro en este caso-. Protege las células de la radiación de la luz azul y repara el ADN gracias a sus enzimas y son propiedades que tu piel puede conseguir gracias al sérum Blue Balance. 

Incluso hay aplicaciones de la naturaleza marina en protectores solares, como por ejemplo las algas pardas. No contaminan y crean una pantalla de protección absorbiendo la radiación ultravioleta (de ahí que reciban el nombre de fotoprotectores biológicos).

La última ventaja que nos queda por resaltar es que, al ser activos tan antioxidantes, tus cosméticos 'made in el fondo del mar’, evitarán la aparición de arrugas o la extrema sequedad. Así que las algas no solo renuevan el oxígeno mediante la fotosíntesis, sirven de alimento para animales marinos o actúan como hábitat de muchas especies. También son la clave a la hora de que tu rostro tenga un aspecto ra-dian-te.

Dejar comentario

Todos los comentarios son revisados antes de ser publicados