¿Cómo afecta la luz azul de las pantallas a la piel?

¿Qué es la luz azul HEV y cómo afecta a nuestra piel? ¿Estar delante de la pantalla provoca manchas? ¿Es algo de lo que tenemos que protegernos?  

La pantalla del móvil, ordenador, tablet, televisor e incluso las bombillas LED son fuentes de luz azul y tienen un impacto en nuestro organismo y nuestra piel. Aquí te contamos cuáles son estos efectos y por qué es algo que debemos tener en cuenta. 

¿Qué es la luz azul o luz HEV?  

La luz azul nos rodea de forma natural: es la luz que emite el sol durante la mayor parte del día, y nunca se consideró peligrosa para la piel porque tiene una energía muy baja, comparada por ejemplo con los rayos ultravioleta.   

El problema está en la luz azul artificial o tecnológica: las pantallas emiten luz azul de forma muy intensa, y nosotros pasamos cada vez más horas delante de ellas. Esta sobreexposición ha llevado a estudiar los efectos de la luz azul de las pantallas como un factor más de riesgo cutáneo, siendo uno de los temas más importantes actualmente en congresos de dermatología.   

 

Efectos de la luz azul en la piel: deshidratación, manchas y envejecimiento

Seguramente intuirás que pasarte el día delante de una pantalla no es muy saludable, puede que lo notes por la sequedad en los ojos o porque sube tus niveles de estrés ¿Pero sabes qué también tiene un impacto negativo en tu piel? Esta es la explicación técnica, pero no te preocupes, ¡lo hemos simplificado!

  1. La luz azul de las pantallas genera estrés oxidativo 

Aunque la luz azul tiene una energía mucho más baja que la radiación UVA y UVB (un 25% de esta), se ha comprobado que es capaz de penetrar en la piel y provocar estrés oxidativo, el responsable del envejecimiento prematuro. En concreto, los radicales libres actúan en las capas más profundas activando la destrucción de las fibras de colágeno y elastina, causando pérdida de firmeza y la aparición de arrugas.  

Este aumento de radicales libres también activa a los melanocitos para producir más melanina como una forma de protección natural, lo que lleva a la aparición de hiperpigmentaciones (manchas en la piel).  

En concreto, las personas que tienen más riesgo de sufrir hiperpigmentación por luz azul HEV son las que tienen fototipo alto (la piel más oscura), porque sus células tienden a producir más melanina. Esto también afecta más a las mujeres embarazadas por los cambios hormonales (tendencia al melasma) y los asiduos a los tratamientos de peeling porque la piel está más sensible.  

  1. Afecta a la regeneración nocturna de la piel

La luz azul de las pantallas además tiene un impacto en los ritmos circadianos (nuestros ciclos de sueño-vigilia) porque alteran la producción de melatonina, la hormona que nos dice que es la hora de dormir, y nos ayuda a conseguirlo ;)

Y como en el sueño nocturno es cuando nuestra piel activa los mecanismos de regeneración, empeora la reparación del daño celular y la síntesis de componentes esenciales para mantener la piel sana, como el ácido hialurónico, los lípidos y ceramidas. Es decir: la luz azul de las pantallas dificulta la regeneración natural  

En consecuencia la función barrera se ve afectada, y la piel se deshidrata. Esto favorece la sensibilidad, las rojeces y reacciones inflamatorias como la rosácea o el acné.  

Además este factor también actúa potenciando el envejecimiento, ya que también altera la creación de nuevo colágeno y elastina que mantienen nuestra piel firme y elástica. 

 

¿Cómo proteger la piel de la luz de las pantallas?  

Como ves la luz azul de las pantallas sí es un riesgo para la piel, aunque los efectos no son tan potentes como con los rayos UVA y UVB del sol, las consecuencias a largo plazo todavía no se conocen.

¿Qué podemos hacer para protegernos? ¿Tenemos que usar protector solar delante de la pantalla?  “Actualmente, las cremas fotoprotectoras no protegen de la luz azul, solo aquellas con algo de color absorben hasta un 20% de esa luz”, apuntó el Dr. Aguilera en el 47 Congreso Nacional de Dermatología de la AEDV.

La protección entonces pasa entonces pasa por los antioxidantes y activos específicos que ayuden a nuestra piel a defenderse y oxigenarla. En Segle Clinical apostamos por la investigación en biotecnología azul, que se basa en la naturaleza de los seres marinos para protegernos de agresiones externas. ¡Muy pronto te contamos cómo! 

 

  

 

  

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